martes, 18 de noviembre de 2008

Departamento de quejas

Sigo sin entender por qué el juez Garzón se echó para atrás con la iniciativa de la Memoria Histórica. Pareciera que lo presionaron y terminó por lavarse las manos. Faltará ver si los juzgados hacen algo al respecto.

Si el PRD ya estaba agonizando, el TEPJF le dio el tiro de gracia al fallar a favor de Chucho Ortega. Ahora Encinas declara que no se va del partido pero rechaza la Secretaría General. Yo, honestamente, dudo que se pueda rescatar lo que queda del PRD pero hay gente bastante ingenua. Finalmente parece que lo que queda de la izquierda mexicana apesta a podrido, murió y nadie le ha avisado.

Pepsi anunció que va a hacer un masivo recorte de personal. En México eliminarán 2200 empleos (la cantidad de empleos que recortarán en el resto del mundo es mucho menor). ¿Qué se hace en estos casos? ¿Cuál sería la forma más coherente de protesta ante esto?

Me parece un terrible insulto el spot televisivo que sacaron con las "estrellitas" del Canal de las Estrellas. Algún cerebro de comunicación social de Televisa, la benemérita empresa, se le ocurrió diseñar ese mensaje televisivo que nos habla del miedo.
Tenía rato de no ver TV, y que me topo con ese bodrio.
No me lo van a creer, pero en serio me propuse ver este mensaje con los ojos más desprejuiciados y equilibrados que pude. Pero nomás no se puede.
Ahí salen una bola de inútiles diciéndole a los mexicanos que salgamos como siempre, “a partirnos el lomo trabajando” (Yo no le entro; sí trabajo y le echo ganitas, pero ya partirme el alma sería espantoso). ¿Y si no se tiene trabajo? ¿Y si se tienen 3 trabajos y aún así no alcanza? ¿No sería mucho más leal hacia el pueblo de México que esos débiles mentales (que, sobra decirlo, ganan MUY bien) le exigieran al gobierno un aumento del salario mínimo y la creación (real y no estadística) de empleos? Si me encuentro a la Galilea o a la Trevi por la calle, ojalá que alguien me agarre antes de que me les eche encima con toda la furia del desempleo de algunos de mis amigos. ¡Qué miedo!

En fin, hoy ando quejumbrosa y malhumorada, pero la situación mundial no ayuda mucho a mejorar el humor.