jueves, 21 de febrero de 2008

Faraway, so close!


Anoche soñé que me moría, y hoy la mañana y el transcurso de la vida pintan en tonos violetas y azules como sospechoso.

Las avenidas vacías a las 7:30 am, de cuando el sol apenas empieza a picarle a uno en la piel.

Habitaciones grisáceas llenas de jeringas y aparatos familiares que suenan con un pip, pip, pip, marcando latidos des-corazonados.

Eres tú y él.
Pip, pip, pip...

Y suena tan lento y agudo como en las películas de Hallmark.

Cada quien hace lo suyo y tú no les importas porque eres uno más en la lista de pacientes oxidados.

Tampoco vale no dormir en días enteros ni esperar nada. Porque sólo eres tú... Y él.

(Three o’clock in the morning. It’s quiet and there’s no one around. Just the bang and the clatter as an angel runs to ground).