lunes, 22 de septiembre de 2008

Un abrazo partido


Es como estar dividida, partida en dos o cuatro o más...

Por una parte está esta realidad nacional terrorífica, la violencia escalando a pasos agigantados cada día, información confusa, teorías de conspiración de todas las tendencias posibles, miedo, coraje, indignación, tristeza...

El otro lado de la moneda es la cotidianidad. Mi Principito con su oreja cucha y perforada por el teléfono, el trabajo, los cumpleaños, la sonrisa en la que te puedes perder por horas, mamá con su cirrosis, las risas compartidas con los amigos, la cita con la reumatóloga, cervezas, baile, más risas.

Por instantes, por algunas horas; me puedo desprender de esa realidad que pesa tanto y sonreír desde el alma. Es un respiro después de estar sumergida bajo aguas heladas.