martes, 27 de enero de 2009

Y como un lobo...


Hoy fue día de ir con mi reumatóloga... hay días en que es una dulzura y me da buenas nuevas... pero hay otros, como hoy, que se pone medio bizarra y no me dice lo que quiero escuchar.


En fin... dentro de dos meses espero que me diga palabras lindas... jajaja


jueves, 22 de enero de 2009

La chica de los ojos grandes

Se miraba al espejo y no podía creer lo que veía: le habían crecido los ojos mucho, muchísimo.

Cada día que pasaba veía más y más cosas. Junto con los ojos crecían largas las pestañas y cada vez que parpadeaba sentía como si abanicara a al mundo. Estéticamente era algo más bien raro porque su nariz conservaba la misma forma extraña y su boca seguía siendo pequeña.

Se percató del crecimiento ocular inusual una mañana cuando al despertar pudo ver claramente las antenas de la hormiga que caminaba por la pared. Claro, al principio pensó que su vista se estaba agudizando y se sentía muy orgullosa de no haber continuado con la herencia familiar miope.

Lo que no lograba entender era que la demás gente no se diera cuenta de que se había convertido en una ojona en unas cuantas semanas. Ella había notado las 5 canas nuevas que tenía su jefe, la inflamación del oído izquierdo de su hermana y también que la mejor amiga de su madre se había inyectado un poco de botox en el labio superior, sin embargo nadie mencionaba la enormidad espontánea de sus ojos y eso la hacía sentir casi invisible.

Entonces decidió enfocarse a otras cosas, pronto ya no miraba la proliferación de pecas en las mejillas de su hermana sino el crecimiento de la colonia de pulgas que habitaba en su perro, observaba hipnotizada las diferentes tonalidades que tenía su suéter rojo en vez de observar cómo se contraían y dilataban las pupilas de ese chico que tanto le gustaba y que, secretamente, estaba más que enamorado de ella.

También dejó de verse al espejo temiendo que su rostro luciera deforme y que se le volviera una obsesión el contar los poros de su frente. Así que pasado el tiempo estaba casi segura de que debía parecer un pez ojos de burbuja y que era justamente por eso que la gente evitaba mirarla.

Por eso, la noche en la que el chico de las pupilas se la topó en el parque, ella ni siquiera lo vio llegar, estaba muy concentrada observando los cráteres de la luna. Cuando él estaba lo suficientemente cerca se quedó pasmado, jamás había visto una luna más hermosa que la que se reflejaba en esos bellos ojos.

De pronto ella dejó de ver la luna y vio sus propios ojos reflejados en ese par que la miraban sonriendo, entonces se dio cuenta de que sus ojos no habían crecido y que hasta ese instante había aprendido a ver y ser vista.

miércoles, 21 de enero de 2009

O2

Después de la humedad, del sudor, de la saliva, del semen y sólo después del sexo, de su sexo, vuelvo a renacer.

Su carne es el alimento de esta pobre adicta de él que es lo que soy, al fin y cabo.

No me basta con tenerle cerca, no me basta con escucharle. Necesito saber, sentir que muere en mí, que la dureza de su erección lleva mi nombre. Que cada lametón es el inevitable impulso del deseo y mi boca su puerta al laberinto que le lleva a mi latiente entrepierna, donde vive hasta que yo muero.

Sólo después de esto quiero seguir viviendo.

lunes, 19 de enero de 2009

¡Es usted una inmoral!

La semana pasada aterrizó la locura imbécil de Hicks en Guanajuato y su propuesta de encarcelar y multar a los osados que se atrevan a besarse en público o decir groserías, a los que pidan limosna, practiquen el ambulantaje, hagan manifestaciones, etcétera.

Ya luego le cambió, en vez de decir "besos" dijo “tocamientos obscenos” (jajajajaja ¡Que no mame!, y como estoy en Monterrey ¡no me puede multar!).

¿Cómo son los tocamientos obscenos? Hicks los define como “besos olímpicos”.

Para mí, los besos olímpicos son de maratón, esos que duran horas aunque no sean franceses jajajaja.

Me dieron ganas de salir a la calle a besuquearme y tomar mil quinientas fotos para enviárselas a Hicks y que me topo con su enviado en un taxi…

Chale, ¿es usted pariente o algún emisario de Hicks? ¿Noooo? Bueno, quédese con el cambio, con eso compra dulces y se endulza la existencia.

(Casi se infarta el miserable hipócrita).

Adiós, imbécil


¡Adiós, imbécil!
Ojalá te den una patada en el trasero que te mande hasta el espacio sideral y tengas que aguantar tu propia estupidez infinitamente.
El mundo ya podrá respirar mejor.

domingo, 18 de enero de 2009

Feliz cumple!

Hoy, 18 de enero, es el cumpleaños de alguien a quien llevo en mi vida con amor... alguien que me marcó y que sé siempre está ahí.



Nora... sabes que te quiero, cabrona.




Tantos momentos compartidos aún están en mi memoria.

Desde esos primeros encuentros incómodos tal vez llenos de rabia y de celos, hasta las veces que explotábamos de risa pensado en momentos que alguna vez podrían pasar. También hubo momentos tristes, pero siempre logramos superarlos...

Palabras, suspiros, letras, canciones y abrazos y besos inolvidables. Unos cuantos secretos, unas cuantas salidas. Cartas en la portería.

Sonrío recordando tantos momentos hermosos.

Luego vino la despedida, donde las palabras no fueron necesarias. Cada una escogió un camino diferente y conoció mil y un cosas nuevas. Su corazón empezó a latir más fuerte y aún lo sigue haciendo. Y el mío, el mío busca todavía un ritmo.

Afortunadamente la vida nos unió de nuevo. Y aunque cada una tiene nuevos intereses, personas y planes, seguimos recordando ese pasado encantador que vivimos alguna vez, hace ya algunos cuantos años. Una vez más en mi vida. ¿Quién iba a imaginarlo?

Y, aunque todo sea diferente ahora, me fascina tenerla en mi vida, a mi lado de nuevo. Viéndola sonreír, una vez más.

sábado, 17 de enero de 2009

Miradas

El jueves, hablando con mi contraparte (entre cervecitas en el Salón Morelos) de mil y un cosas (religión, música noventera, recuerdos…) salió el tema de las miradas femeninas…

Las mujeres expresamos muchas cosas con los ojos, es por eso que ustedes (los hombres) entienden tan sólo la mitad de lo que decimos (y a veces ni eso). También hay que tomar en cuenta que las mujeres hablamos mucho y ustedes... no. Incluso alguna vez escuché que en una discusión entre un hombre y una mujer, llega un punto en el que se cierran los oídos del hombre (es decir, dejan de escuchar y su mente empieza a pensar en otras cosas) mientras que la mujer necesita verbalizar las cosas y repetirlas para sentir que ha quedado aclarado el asunto y que la discusión se puede dar por terminada.

No, decir "está bien", "tienes razón" o ese tipo de frases, no funciona para hacernos callar. Al contrario, sólo desviará la discusión hacia el incómodo "¿Qué? ¿No te importa lo que digo? ¿Quieres que me calle?" (claro, la respuesta es "¡Sí quiero que te calles!" pero es preferible que se la traguen). Más vale juntar paciencia y esperar a que la mujer termine de desahogarse (como cuando la mujer espera pacientemente a que termine el partido de futbol o que terminen de contar por qué es mejor ese artefacto tan sofisticado que han comprado).

Entonces partamos de estas dos verdades ineludibles: los hombres son directos, las mujeres sutiles (no empiecen con eso de que "yo soy hombre y a veces puedo ser sutil" ¡Ya sé que hay de todo en la viña del Señor! Yo soy una mujer sutil que la mayoría de las veces se pasa de directa).

Ya van varias veces que me topo con el clásico "no me di cuenta de que la chica quería conmigo" (claro, hasta que la chica se desespera y les planta un beso –en el mejor de los casos– o se aburre y se busca otro).

Les estoy abriendo una cajita de tesoros, chamacos, así que más vale que sepan aprovecharla: estudien la mirada de la mujer con el mismo interés que estudian un auto, un nuevo artefacto o el programa para hacer mil cosas con un sólo click que acaban de bajar.

No es tan difícil como creen, sé que la mayoría de las veces les parecemos indescifrables y eso es precisamente porque ustedes se enfocan en lo que sale de nuestras bocas y no en lo que dicen nuestros ojos.

Cada mujer tiene sus particularidades a la hora de coquetear o seducir: algunas son kinestésicas (es decir, que tocan a su interlocutor durante una conversación, abrazan amistosamente, etc.), algunas son reservadas, algunas verborréicas, algunas escandalosas, algunas bromistas... pero todas expresamos lo que deseamos o nuestras intenciones con la mirada.

El chiste del estudio es que no se limiten a analizar la mirada de la mujer en cuestión únicamente cuando interactúa con ustedes. ¡Despierten al científico que llevan dentro! Todos sabemos que para llevar a cabo un experimento se necesitan grupos muestra para poder comparar, así que fíjense en su mirada cuando hablan con sus amigas, cuando están calladas, cuando están concentradas...

Y... eso es todo por hoy.
Tan tán.