martes, 13 de enero de 2009

Y con ustedes...

la LibreLibélula... es el cuaderno que me regaló la bella Nora.


Y el de abajo es un boceto sin terminar...




jueves, 8 de enero de 2009

.-.Cambios.-.

Acá algunas cositas que hice anoche.

Creo que estos días así me siento, en mi capullo. Como dentro de un capullo delicado esperando, cómoda en ese estado, pero esperando un cambio.

Levante la mano quien siente lo mismo.

miércoles, 7 de enero de 2009

Al vuelo

Nadie nos enseña a volar... De pronto un día uno lo intenta y ya está. Vuelas, sueñas o sueñas que vuelas, da lo mismo -decía mientras te miraba con esos enormes ojos que lograban hacerte sentir tan nervioso.

A nadie le crecen alas. Si sabes volar, sabes que no se necesitan. Por eso yo vuelo y sueño; no me detengo y mucho menos me quedo mirando el suelo... -lo decía con tal convicción que le creías todo y morías de ganas de besarla y hacerla tuya - ... tampoco me importa si me llaman loca, la cordura no es algo que yo haya buscado.

Tú pensabas en mil palabras para decirle y ella sólo deseaba que volaras con ella, que le dieras un beso...

martes, 6 de enero de 2009

Seguimos en la Franja de Gaza

Toda guerra es una derrota de la civilización


A Palestinian boy watches the funeral of three children in Rafah in the southern Gaza Strip December 29, 2008.
REUTERS/Ibraheem Abu Mustafa



Bodies of Hamas policemen lie on the ground of their destroyed police compound following an Israeli air strike in Gaza December 27, 2008.
REUTERS/Zoher Dolah


A Palestinian boy watches the burial of 4-year-old Lama Hamdan and her sister Haya at Beit Hanoun cemetery in the northern Gaza Strip December 30, 2008.
REUTERS/Mohammed Salem


An Israeli soldier sits beside a mortar launcher just outside the southern Gaza Strip January 1, 2009.
REUTERS/Amir Coh



Palestinian firefighters work at the scene of an Israeli air strike on the home of senior Hamas leader Nizar Rayyan in Gaza January 1, 2009.
REUTERS/Suhaib Salem



A Palestinian man shouts as the body of a boy is carried from the scene of an Israeli air strike on the home of senior Hamas leader Nizar Rayyan in Gaza January 1, 2009.
REUTERS/Ismail Zaydah




A Palestinian boy who also holds Russian citizenship sits in a bus after entering Israel from the Gaza Strip at the Erez border crossing January 2, 2009.
REUTERS/Yannis Behrakis



Herzl Sheetrit (R) mourns during the funeral for his wife, Irit, in the southern city of Ashdod December 30, 2008.
REUTERS/Gil Cohen Magen



Mourners pray near the bodies of Palestinians killed after an Israeli air strike in the northern Gaza Strip January 4, 2009.
REUTERS/Ismail Zaydah



A Palestinian girl cries during the funeral of her brother who was killed after an Israeli air strike in the northern Gaza Strip January 4, 2009.
REUTERS/Ismail Zaydah



The sun sets on the Israel-Gaza border January 4, 2009.
REUTERS/Yannis Behrakis


An Israeli man casts a shadow on his house that was damaged after a rocket attack in the southern city of Ashkelon January 5, 2009.
REUTERS/Baz Ra


A Palestinian man reacts after his son was killed by an Israeli tank shell in Gaza January 5, 2009.
REUTERS/Mohammed Salem


An explosion is seen after an Israeli air strike in the northern Gaza Strip December 29, 2008.
REUTERS/Baz Ratner


An Israeli soldier prays in front of tanks just outside the central Gaza Strip December 30, 2008.
REUTERS/Yannis Behrakis



A wounded Palestinian is carried near a United Nations school in Jabalya in the northern Gaza Strip January 6, 2009.
REUTERS/Ismail Zaydah



Israeli soldiers carry equipment just outside the northern Gaza Strip January 6, 2009.
REUTERS/Baz Ratner



A wounded Palestinian girl is carried to Shifa hospital after an Israeli air strike in Gaza January 6, 2009.
REUTERS/Mohammed Salem



An Israeli mourner attends the funeral for soldier Dagan Vertman at Mount Herzl military cemetery in Jerusalem January 6, 2009.
REUTERS/Yannis Behrakis


Israelis mourn during the funeral of Israeli soldier Nitai Stern at the Mount Herzl military cemetery in Jerusalem January 6, 2009.
REUTERS/Eliana Aponte

Analogías

Las analogías con los simbolismos propios de la fecha llevan a mirar varias veces esta foto.

(Foto: Salem/Reuters)

Tres monitos regordetes, pero no envueltos en pan dulce, sino en algunos tapetes.

Los tres pequeños tendidos en el suelo tienen un destino más bien similar al de los primogénitos que nos narra la Biblia, Herodes mandó matar. La saña entonces obedecía al intento de evitar con ello la llegada del monarca anunciada por los Magos que desde Oriente habían acudido, a la misma zona convulsa de hoy, buscando ser privilegiados testigos del histórico acontecimiento anunciado por un astro que por primera vez atisbaron en el firmamento.

Se trata de tres nenes que seguramente no hacía mucho habían dado sus primeros pasos y que ahora no darán ni uno más.

En la misma imagen, de rodillas y con el rostro descompuesto, el lenguaje corporal del hombre no deja margen al error: ha reconocido al menos a uno de ellos. Flanqueándolo, esos dos individuos. A mitad lo sostienen, a mitad lo consuelan, pero ellos también tienen sus ojos fijos en esta imagen, que, sin embargo, les debe resultar tan familiar. Se nota que están curtidos en la tarea de retirar la cobija –mal plegada en las manos de uno de ellos– que cubre los cuerpos de los caídos, para que sus familiares puedan venir a reconocerlos.

¿Qué puede haber de más urgente en el mundo que terminar con estas dolorosas imágenes? Todo palidece frente a la dolorosa situación en la Franja de Gaza. En un país que no termina por serlo, con autoridades que se debaten entre la política, la religión y el fanatismo, las acciones de un grupo terrorista generan la ira incontenible de uno de los principales ejércitos del mundo que tiene como órdenes no detenerse ante nada, mucho menos ante civiles, para disuadir al netamente inferior enemigo.

Los tres bebés palestinos, todos sus pequeños compatriotas, como todos los miembros de su generación alrededor del orbe, merecen un futuro nutrido por afecto, alimentos y educación. No debe haber tema que nos interese más, no debe haber tarea que nos ocupe más, no debe haber omisión que nos ofenda más.

domingo, 4 de enero de 2009

El Pato

–¿Qué haces?
–Pues nada, mirando pasar la vida en lo que ustedes regresan.

Salió literato el bodoque.

A mí también me gusta mirar pasar la vida. Es la noble tarea de filósofos, ociosos, veladores, enamorados sin esperanza y baboseadores profesionales.


¡Cómo se pasa la vida! No hay que conformarse con mirarla pasar. En cuanto la avistes, dile: detente, vida mía.

jueves, 1 de enero de 2009

.-.Avanzando.-.

Inicia el año. Avanzo despacio y con olor a vainilla, con temor a precipitarme.

Son pasos lentos pero a la vez firmes, sin embargo, de ésos en los que en la huella se puede leer la palabra miedo.

Miles de direcciones se entrecruzan y aun sin saber adónde voy, sigo adelante, me gusta. Es el placer de lo desconocido y el dulce misterio de llegar a ningún lugar.

Desato los cordones de mis tenis y siento lo estupendo que es andar descalza... Y la libertad tatuada en mis pies.